La importancia de recordar, pero ¿a quién le importa?

La importancia de recordar, pero ¿a quién le importa?

Durante los últimos seis meses Las Ramblas ha cambiado su rostro una vez más

Versione in Italiano

La importancia de recordar, pero ¿a quién le importa?

Una entrevista de escasos minutos y con pocos testigos no puede describir un evento con precisión. Sin embargo, permite evaluar una situación a grandes rasgos. Después de algo más de medio año del terrible atentado terrorista de Las Ramblas, en el centro de Barcelona, ​​parece que las cosas han cambiado.

El incidente

La tarde de 17 de Agosto, una furgoneta conducida por un joven de origen magrebí recorrió 500 metros por el paseo más famoso de la capital catalana, arrollando a los peatones, mayoría de los cuales eran turistas. Con un cómputo de 13 fallecidos y 85 heridos, el episodio sería reclamado posteriormente por el ISIS. Junto con las ciudades de Berlín, Niza, Londres y Estocolmo, Barcelona también resultó herida.

Puede encontrar más información y artículos aquí si no ha tenido suficiente.

La importancia de recordar, pero ¿a quién le importa?

Reacciones

Pronto se convirtió en un acontecimiento de gran impacto psicológico, que fue acrecentado por las nuevas tecnologías de comunicación digital. Vídeos y fotografías se compartieron inmediatamente en las redes sociales a tiempo real. Los principales periódicos de casi todo el mundo, después del accidente, entrevistaron en vivo e hicieron varios análisis del caso en profundidad a ritmo rápido y constante.

Los días siguientes, una multitud de personas salió a las calles para mostrar su apoyo a las víctimas y culminó en Plaza Catalunya, con el famoso grito “Jo no tinc por” (No tengo miedo). Asimismo, Las Ramblas fue tapizada por imágenes, flores y velas durante varias semanas.

Como se ha anticipado en el artículo, a través de algunas entrevistas, no se puede definir con exactitud la situación, pero sí puede trazarse un esquema general. Cierto es que tras preguntar a algunos comerciantes, se vio la necesidad de no hablar más y enterrar este asunto. Por otro lado, los turistas, muy pocos sabían que se estaban tomando un selfie en el lugar de una masacre que sacudió a España y Europa en su conjunto.

La importancia de recordar, pero ¿a quién le importa?

Consecuencias

Tras el ataque, el municipio de Barcelona preparó la instalación de bloques de piedra y palos de acero para evitar futuras invasiones de automóviles en la avenida.

Puede sorprender la falta de información sobre los turistas o la voluntad de los residentes de no volver a hablar, pero parece que hay una estrecha relación entre un evento trágico y la voracidad con la que los medios consumen, con fotos, entrevistas e informes, los sucesos. Las noticias se mezclaron incesantemente con rumores no oficiales y falsos. Incluso, se habló de rehenes y hombres armados en las calles del centro. En definitiva, un verdadero bombardeo de medios sacudió sin cuidado ni detenimiento.

La importancia de recordar, pero ¿a quién le importa?

A partir de la mayor esfera de información, la de los periódicos, el drama del imprevisto alcanzó inmediatamente otro nivel viral, el de las redes sociales. Mediante mensajes vía WhatsApp, se dio un paso más y se logró obtener el número personal de los usuarios.

Como resultado, se produjeron dos reacciones opuestas. Por un lado, aquellos que han experimentado el incidente en primera persona ya no quieren hablar de ello debido a la presión extenuante de responder a las mismas preguntas. Por otro los turistas no tuvieron tiempo de asimilar realmente las noticias. Así pues, era doble el escenario resultante: un gigantesco fuego de paja mediática que no ha dejado rastro en la conciencia de los visitantes pero que en otros ha cruzado indeleblemente el alma.

La importancia de recordar, pero ¿a quién le importa?

Las Ramblas hoy

Miles de personas todos los días visitan Las Ramblas y las tiendas han reanudado su actividad. Solo unos bloques de cemento muestran el cambio, de manera silenciosa y austera, con la responsabilidad de no olvidar lo que sucedió el 17 de agosto de 2017.

Marco Pachiega